Dicen que la tentación es un estímulo que induce a obrar mal,un impulso repentino que excita a hacer algo,o incluso una persona que te induce a algo; Yo creo que se trata de algo necesario,necesario para saber hasta que punto puedes resistir algo,de tenerlo ahí,,algo tentador,y decir no,no puedo caer,otra vez no. Pero una parte de mí sabe que la única forma de evitar caer en una tentación es caer en ella,quien sabe...
Pero lo que de verdad sé a ciencia cierta es que tengo muchas debilidades y esta no iba a ser una excepción,no soy débil,puede resistirme a todo,pero exceptuando algo..La Tentación.
martes, 17 de enero de 2012
martes, 20 de diciembre de 2011
domingo, 18 de diciembre de 2011
Un año nuevo singular.
Era guapísima, pensó. La mujer más guapa del mundo. Un vestido negro, escotado por detrás, el pelo recogido en la nuca. Unos ojos grandes e inteligentes que lo miraron de esa manera singular con que miran algunas mujeres, como si se pasearan por dentro de ti, escudriñándote cada rincón, y esa certeza te erizara la piel. No sabía cómo se llamaba, ni quién era. Ni siquiera si estaba con otro. Pero comprendió que era ella. Así que venció el nudo que se le había hecho en la garganta y dijo aquí te la juegas, chaval, te juegas el resto de tu vida, y a lo mejor haces el ridículo más espantoso; pero sería peor no intentarlo. Así que se fue derecho hacia ella, recorriendo esos cinco últimos metros que ningún hombre inteligente franquea si no son los ojos de la mujer los que invitan a recorrerlos. Hola, me llamo tal, dijo. Y no me perdonaría nunca dejarte salir de mi vida sin intentarlo. Ella lo miró despacio, evaluando su sonrisa algo tímida, la manera sencilla que tenía de estar de pie ante ella, encogiendo un poco los hombros como diciéndole ya sé que lo hemos visto muchas veces en el cine y por ahí, pero no puedo evitarlo. Te pareces a esas cosas que uno sueña cuando es niño.
Lo consiguió. La felicidad le estallaba dentro y el mundo y la vida eran una aventura maravillosa. Bailaron, rieron. Compartieron sus mundos e hicieron que éstos empezaran a fundirse el uno con el otro. Música, cine, viajes, libros. Tiene cosas que yo necesito, pensó. Cosas que a mí me faltan. A veces se quedaban callados, mirándose un rato largo, y ella sonreía un poco, casi enigmática. Quizá se sienta como yo me siento, pensó él. Tocó su piel, rozándola con precaución al principio. Acercaron los rostros para conversar entre la música, acarició su cabello, respiró su aroma, asimiló cada registro de su voz. Algo hice para merecerla, pensó de pronto. Los años de colegio, la facultad, el trabajo, la lucha por la vida. Sentía que era un premio especial; que una mujer así no caía del cielo a cambio de nada. Eso lo hizo sentirse más seguro, más cuajado y adulto. Y en sólo unas horas, maduró. Se hizo lúcido y se dispuso a merecerla.
Llegaron las campanadas. Ding, dong. Todos bailaban y reían, brindaban, chocaban las copas salpicándose de champaña. Feliz 2001. Feliz año nuevo. Él nunca había sido muy sociable; tenía sus ideas sobre las fiestas de año nuevo en general y sobre la Humanidad en particular, y no eran ingenuas en absoluto. Sin embargo, aquella vez amó a sus semejantes. Los habría abrazado a todos. Con la última campanada ella se quedó mirándolo en silencio, la copa en la mano, la boca entreabierta, y él se inclinó sobre sus labios. Sabían a champaña y a carne tibia, y a futuro. Alrededor los amigos aplaudían y bromeaban sobre el flechazo. Ellos seguían mirándose a los ojos y se besaron de nuevo, ajenos a todo. Y más tarde, rozando el alba, la acompañó a su casa. Se besaron de nuevo en el portal, mucho rato, y él regresó a casa caminando en la luz gris del amanecer, las manos en los bolsillos, sintiendo deseos de dar pasos de baile, como en las películas. Estaba enamorado.
Pasaron los meses y se amaron con locura. Ella estaba en el último año de carrera; él, a punto de conseguir el trabajo soñado durante muchos años. Viajaron juntos y hubo un verano maravilloso, el mar, los paseos por la playa, las noches cálidas. Cuando estaban juntos apenas necesitaban otra cosa. Ella se le aferraba, jadeante, sus ojos muy abiertos cerquísima de los suyos, abrazándolo como si pretendiera hundírselo para siempre en las entrañas. Te amaré toda mi vida, dijo él. Me parece que deseo un hijo, dijo ella. Que se parezca a ti. Que se nos parezca. El mundo era una trampa hostil, pero podía ser habitable, después de todo. Era posible, descubrieron sorprendidos, construir un lugar donde abrigarse del frío que hacía allá afuera: un refugio de piel cálida, de besos y de palabras. A veces se imaginaban de viejos, con nietos, libros, un pequeño velero con el que navegar juntos por un mar de atardeceres rojos y de memoria serena.
Aquel año consiguió el trabajo por el que había luchado toda su vida. Un puesto de responsabilidad en una multinacional importante. El primer día que fue al despacho, al llegar a su mesa situada junto a la ventana con una vista maravillosa de la ciudad, pensó que había llegado a algún sitio importante, y que el triunfo también era de ella. Tenía que compartir ese momento, así que descolgó el teléfono y marcó el número de la casa donde ahora vivían juntos. Estoy aquí, lo he conseguido. Estoy en la cima del mundo, dijo. Y te quiero. Mientras hablaba sus ojos se posaron, distraídos, en el calendario que estaba sobre la mesa: martes 11 de septiembre. Luego se volvió a mirar por la ventana. El día era hermoso, los cristales de la otra torre gemela reflejaban el sol de la mañana, y un avión enorme se acercaba volando muy bajo.
Pérez Reverte.
lunes, 24 de octubre de 2011
¿Qué lo ves complicado? ¿Y qué? Coge tus cosas, el móvil, las llaves, la chaqueta, el bolso, el maquillaje, todas esas cosas "tontas" que una mujer necesita, que son esenciales. Y sal, sal a la calle, arrasando con todo, que a cada paso que des una persona se gire, y que lo flipen de ver lo guapa que vas y tu sonrisa, y que se queden to' locos porque te importe una mierda lo que piensen los demás. Que si una persona hoy se va, mañana vendrá otra, de eso tú no te preocupes. Sólo quédate con los que están ahí en esos momentos, que esos por ahora no te han fallado. Que el futuro puede ser muy jugador, y juega contigo. ¿Y qué? No te quedes quieta, juega. Demuéstrale a la vida que se tiene que poner más hija de puta para hacerte llorar. En la vida no hay truco, ni trampa ni cartón, en la vida todo será como es.
Egocentrismo.
Egocéntrico,esa es la palabra eres un puto egocéntrico. Crees que todo gira en torno a tí,que puedes hacer lo que te dé la gana cuando te dé la gana..y no piensas en los demás,crees que puedes reirte de mí,jugar conmigo y tratarme mal,pero si es así como piensas estás muy equivocado. No me arrepiento,nunca me arrepiento de nada que me haya echo sonreír,pero si que puedo olvidarlo,puedo olvidarte,sí. Es lo que mereces! Que todos te olviden y ni dios se acuerde de que existes! Eres un gilipoyas que no sabe ni donde tiene la puta mano derecha que no tienes ni 4 dedos de luces! Eres un puto retrasado! Y te odio,te odio porque no puedo odiarte! Asique hazme el primer y ultimo favor,olvidaté de mí para siempre,yo para tí no existo,y jodeté porque creemé habrá otros que ocupen tu lugar,bonito de cara! Retuerceté de la envidia,y nunca me lo hagas saber,qué te jodan,que seas muy jodido,ya que tu ya has jodido todo lo que tenias que joderme!
martes, 4 de octubre de 2011
Mi enfermedad,mis dudas,él,sus gilipoyeces!
Lo peor de todo es que él lo sabe,sabe que podríamos estar perfectos,sabe que seríamos uno y no habría ningún problema,lo peor de todo también es que aunque lo sepa no hace nada,tal vez soy muy orgullosa..pero es que él tampoco se queda atrás,¿No ve que yo ya me he arrodillado muchas veces?;¿De veras no aprecia todo eso? ¿Todo le da igual?..Pues nosé..alomejor sí,y yo aquí como las subnormales pensando en que pudo ser y no fue,y que todo es mi culpa..y es que alomejor me equivoco y desde el principio no había nada que hacer o alomejor estoy paranoica o incluso puede que me halla vuelto una loca,obsesionada por él..tal vez por eso es que no duermo por las noches, ¿ Y si él es mi enfermedad ? Y..¿Qué puedo hacer? Si esque no lo puedo evitar,mi personalidad es adictiva..y él...¡Joder! ..él es totalmente eso que necesito,mi adicción,soy adicta a algo que no puedo tener! ¿Cómo se puede ser adicta a algo que no puedes tener?..Dudas! Muchas dudas! No soporto tener dudas! Se supone que soy la que controla,la que nunca pierde los nervios,y entra entrar en razón a los demás..pero no sé que me pasa! Hay veces en las que me doi miedo a mí misma,esta no soy yo..veces en las que me miro al espejo y veo que tal vez no soy lo suficiente para él,que no estoy a la altura..pero y qué más da? Si total..el pasa de todo y le importo una mierda,le da igual que me vuelva loca,que tenga dudas o que me sienta como una puta esterilla tirada en el suelo por no dar la talla..Decirselo? Para qué si muestra una apatía que eso no es normal..aunque pensandolo bien,qué mas puedo perder,que no haya perdido ya? O..nose..bah qué más da..si sera un no rotundo y si es un si luego se arrepentirá o alguna gilipoyez de las suyas...
viernes, 23 de septiembre de 2011
Day.
Voy a comerte la boca a cada milésima de segundo. A clavarte mis pupilas como si fueran chinchetas. Mandaré a mis labios de excursión por tus orejas susurrando palabras sin sonido. Me volveré muda, hablándote con las manos que son las que mejor se entienden. Para el reloj. Me importa una mierda la hora que sea. Si es de día o es de noche a nosotros no nos afecta. Las estrellas las veremos igual, y el calor del sol nos cocerá a fuego lento. Súbete conmigo a esa montaña rusa donde el ritmo lo marca los latidos de mi pecho. Donde tú y yo lo único que tenemos que hacer es dejarnos llevar. Donde voy a quererte hasta la última letra de tu nombre. Porque eso es lo que me apetece hacer hoy,y todos los días de mi vida!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



